Datos y cifras
- Se estima que, en 2023, el personal de enfermería totalizaba 29,8 millones de personas en todo el mundo, frente a los 27,9 millones de 2018. La enfermería constituye el mayor grupo ocupacional dentro del personal de salud.
- La escasez de personal de enfermería a escala mundial disminuyó, pasando de 6,2 millones en 2020 a 5,8 millones en 2023. Si las tendencias actuales persisten, se prevé que la escasez siga reduciéndose hasta alcanzar los 4,1 millones para 2030; de esta cifra, aproximadamente el 70 % se concentrará en las regiones de África y del Mediterráneo Oriental de la OMS.
- Aproximadamente el 78 % del personal de enfermería de todo el mundo trabaja en países que solamente suman el 49 % de la población mundial. En los países de ingreso alto vive el 17 % de la población mundial y trabaja el 46 % del personal de enfermería.
- Aproximadamente el 85 % del personal de enfermería son mujeres, y una de cada siete personas de este colectivo trabaja en un país distinto de su país de nacimiento. En los países de ingreso alto, el 23 % del personal de enfermería son personas nacidas en el extranjero.
- En 2023, el 62 % de los países indicaron que su personal de enfermería desempeñaba funciones especializadas, frente al 53 % en 2020. Solamente el 42 % de los países que respondieron dijo contar con disposiciones para apoyar la salud mental del personal de enfermería.
- Se estima que, en todo el mundo, el personal de partería asciende a 2,2 millones de personas, y que la escasez mundial ronda los 900 000 efectivos.
Panorama general
El personal de enfermería y partería es fundamental para los sistemas de salud y para la salud y el bienestar de personas y comunidades. Proporciona atención a lo largo del curso de la vida en hospitales, centros de salud, comunidades, hogares y otros entornos. En algunas comunidades, estos profesionales de la salud pueden ser los únicos disponibles.
Entre las actividades que desarrolla el personal de enfermería se encuentran la promoción de la salud, la prevención de enfermedades, el tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos. El personal de partería proporciona atención especializada y centrada en la persona durante el embarazo, el parto y el periodo posnatal, así como atención a los recién nacidos y apoyo a las familias. Ambas profesiones son fundamentales para la atención primaria de salud y en la respuesta a emergencias y a otras amenazas para la salud.
En todo el mundo, el personal de enfermería y partería está aumentando, pero los avances son desiguales. Muchos países siguen afrontando escasez, una distribución desigual, migración internacional del personal de enfermería y condiciones de trabajo difíciles para el personal de partería y enfermería. Los países deben fortalecer la educación, el empleo, la regulación, las condiciones de trabajo y el liderazgo a fin de que este personal pueda contribuir plenamente a unos sistemas de salud más robustos y a mejorar la salud de la población.
Empleos y contratación
En todo el mundo, el personal de enfermería pasó de 27,9 millones de personas en 2018 a 29,8 millones en 2023. A escala mundial, la escasez de personal de enfermería disminuyó, pasando de 6,2 millones en 2020 a 5,8 millones en 2023. Si las tendencias actuales persisten, se prevé que el personal de enfermería alcance los 36 millones de personas para 2030, y que la escasez se reduzca hasta los 4,1 millones.
Estas cifras mundiales ocultan grandes desigualdades. Aproximadamente el 80 % del personal de enfermería de todo el mundo trabaja en países donde vive alrededor de la mitad de la población mundial. La densidad de personal de enfermería en los países de ingreso alto multiplica por más de 10 la de los países de ingreso bajo, y en la Región de Europa de la OMS es aproximadamente cinco veces superior a la de las regiones de África y del Mediterráneo Oriental. Para 2030, alrededor del 70 % de la escasez prevista de personal de enfermería se concentrará en las regiones de África y del Mediterráneo Oriental.
También varía la edad del personal de enfermería. A nivel mundial, el 33 % tiene menos de 35 años, mientras que el 19 % tiene 55 años o más. En 20 países, en su mayoría de ingreso alto y muchos de ellos en Europa, la cifra de personas de este colectivo que se prevé se jubilarán dentro de 10 años supera al personal de enfermería que se encuentra en una etapa temprana de su carrera. Esto puede agravar la escasez y reducir el número de profesionales con experiencia disponibles para apoyar y orientar a los profesionales más novatos.
Otro componente importante de la fuerza de trabajo en el ámbito de la enfermería es la migración internacional. La fuerte dependencia que tienen los países de ingreso alto de personal de enfermería contratado en el extranjero puede debilitar a los países que ya sufren escasez y hacer que los beneficios de las inversiones en la esfera de la formación se desplacen de los países con menos recursos a países con más recursos.
Formación
Ampliar la formación de alta calidad en enfermería y partería es esencial para aumentar el personal de salud. La formación y el empleo deben crecer de manera conjunta, y debe haber suficientes estudiantes, educadores, centros de formación clínica y empleos para los titulados.
Los países de ingreso bajo tienen un número relativamente alto de titulados en enfermería en comparación con su fuerza de trabajo actual. Sin embargo, el número de titulados con respecto al conjunto de la población sigue siendo menor en los países de ingreso bajo y mediano que en los de ingreso alto. El rápido crecimiento poblacional puede compensar el aumento en el número de titulados, mientras que algunos países también enfrentan dificultades para contratar y dar trabajo a los egresados.
Los sistemas educativo, reglamentario y laboral deben estar alineados para que el personal de partería, integrados en equipos interdisciplinarios, pueda ofrecer una atención y un trabajo de calidad en el conjunto de sus prácticas. Las orientaciones de la OMS sobre modelos de atención en la esfera de la partería hacen hincapié en la formación y el desarrollo profesional continuo, así como en unos sistemas de salud de apoyo y unos marcos profesionales y reglamentarios claros.
La escasez de profesorado, el número reducido de centros de formación clínica y las limitaciones desde el punto de vista de las infraestructuras pueden restringir la capacidad educativa. El aprendizaje digital y las tecnologías, incluida la inteligencia artificial, pueden ayudar a ampliar la formación, pero deben introducirse de manera equitativa y contar con el apoyo de educadores adecuadamente preparados y de un aprendizaje clínico apropiado. Los programas educativos deben planificarse en colaboración con los servicios de salud, los reguladores y los empleadores y reflejar las necesidades de salud de la población.
Prestación de servicios
El personal de enfermería y partería necesita entornos laborales de apoyo, una regulación adecuada y oportunidades para contribuir de manera efectiva a los servicios de salud.
Las funciones especializadas en el ámbito de la enfermería están creciendo. En 2023, el 62 % de los países señalaron que el personal de enfermería desempeñaba funciones especializadas, frente al 53 % en 2020. Estas funciones pueden ayudar a ampliar el acceso a la atención, especialmente cuando hay escasez de otros profesionales de la salud. A fin de desarrollar estas funciones de manera segura y eficaz, se necesitan unas definiciones claras, así como formación, regulación y ámbitos de práctica.
Los modelos de atención en la esfera de la partería también pueden mejorar el acceso, la calidad y la continuidad de la atención. En estos modelos, el personal de partería ocupa un lugar central en la atención durante el embarazo, el parto y el periodo posnatal, al tiempo que se aseguran de que se consulta y se deriva oportunamente a obstetras, pediatras y otros especialistas cuando surgen complicaciones.
Las condiciones de trabajo son importantes para fidelizar al personal de enfermería y partería y mantener la calidad de la atención. Aunque la mayoría de los países cuentan con medidas relativas al salario mínimo, la protección social y la seguridad de los trabajadores de la salud, sigue habiendo lagunas. Solamente el 42 % de los países que respondieron dijo contar con disposiciones para apoyar la salud mental del personal de enfermería, y el 59 % informó de mecanismos de protección frente a las agresiones.
El salario también varía considerablemente. El salario medio inicial del personal de enfermería en países de ingreso alto duplica aproximadamente el de los países de ingreso mediano-alto y triplica el de los países de ingreso bajo. En el caso de 31 países, se observa una brecha salarial de género del 7 % en lo que atañe al personal de enfermería. Estas diferencias pueden tener efectos en la contratación, la fidelización y la migración internacional.
Se estima que, en todo el mundo, el personal de partería asciende a 2,2 millones de personas, y que la escasez mundial ronda los 900 000 efectivos. Fortalecer la formación, el empleo, el liderazgo, la reglamentación y las condiciones de trabajo del personal de partería es importante para mejorar el acceso a servicios de salud sexual, reproductiva, materna y neonatal.
Liderazgo
El liderazgo en la esfera de la enfermería y la partería es importante para planificar el personal de salud, formular políticas y prestar servicios de salud.
En 2023, el 82 % de los países participantes declaró disponer de un Director de Enfermería o un puesto superior equivalente en este ámbito. Con todo, estos cargos no siempre cuentan con la autoridad o los recursos suficientes para influir en la planificación de la fuerza de trabajo o la política de salud.
También es desigual el desarrollo del liderazgo. Mientras que el 66 % de los países participantes dijo contar con programas de desarrollo del liderazgo en el ámbito de la enfermería, en el caso de los países de ingreso bajo esta cifra era de únicamente el 25 %. Un liderazgo sólido en enfermería y partería puede ayudar a los países a utilizar los datos de la fuerza de trabajo, planificar la formación y el empleo, mejorar las condiciones de trabajo y velar por que los puntos de vista relacionados con la enfermería y la partería orienten las políticas de salud.
Prioridades normativas hasta 2030
El informe sobre la situación de la enfermería en el mundo en 2025 aportó nueva evidencia para la toma de decisiones a nivel mundial y nacional. En mayo de 2025, la 78.ª Asamblea Mundial de la Salud prorrogó hasta 2030 las Orientaciones Estratégicas Mundiales sobre Enfermería y Partería.
Además de las 12 prioridades en materia de políticas para el personal de enfermería y partería que figuran en las Orientaciones, el informe sobre la situación de la enfermería en el mundo en 2025 señaló asimismo cinco prioridades emergentes en materia de políticas:
- funciones especializadas en el ámbito de la enfermería: desarrollar funciones que amplíen el acceso a servicios de salud de alta calidad;
- igualdad de género: abordar las inequidades de género, incluidas la desigualdad salarial y los obstáculos para la participación y el liderazgo;
- salud digital y tecnología: preparar al personal de enfermería para utilizar las tecnologías digitales y responder a las oportunidades y los desafíos de la inteligencia artificial;
- clima y salud: apoyar al personal de enfermería para que contribuya a actuaciones en la esfera de la salud relacionadas con el clima y a unos servicios de salud más sostenibles; y
- personal de enfermería en situaciones de guerra y conflicto: proporcionar apoyo adaptado para la formación, el empleo y las condiciones de trabajo en entornos frágiles, afectados por conflictos y vulnerables, prestando especial atención a la seguridad física y psicosocial.
Respuesta de la OMS
Como se expone en las Orientaciones Estratégicas Mundiales sobre Enfermería y Partería 2021-2025, la OMS anima a los países a utilizar los datos sobre la fuerza de trabajo y los enfoques sobre el mercado laboral de la salud para planificar el número, la distribución y las funciones del personal de enfermería y partería requerido para satisfacer las necesidades de salud de la población. Esto incluye fortalecer la formación, crear y financiar de manera sostenible los empleos, mejorar las condiciones de trabajo, apoyar la fidelización, fortalecer la regulación y el liderazgo y gestionar la migración internacional.
En consonancia con las Orientaciones Estratégicas Mundiales sobre Enfermería y Partería 2021-2025, la OMS también apoya a los países para que fortalezcan la enseñanza obstétrica y consideren modelos de atención dirigidos por personal de partería, así como para que mejoren el acceso a servicios esenciales de salud materna y neonatal. La Guía de aplicación para la transición a modelos de atención basados en la matronería, de 2025, puede ayudar a los países a maximizar las contribuciones del personal de partería en los sistemas de salud. El texto hace hincapié en el compromiso político, la gobernanza, las alianzas y la financiación sostenible, así como en la prestación de servicios, la implicación comunitaria, la colaboración interprofesional, el liderazgo en la esfera de la partería, la formación, la regulación y unos entornos que apoyen los sistemas de salud.
La contratación internacional debería gestionarse según lo dispuesto en el Código de Prácticas Mundial de la OMS sobre Contratación Internacional de Personal de Salud, que la Asamblea Mundial de la Salud modificó en 2026. En su nueva versión, el Código refuerza el marco mundial para una contratación y una cooperación a escala internacional entre los países de origen y de destino basada en principios éticos.
Esta agenda mundial para el personal de enfermería y partería ofrece un marco de políticas basado en la evidencia para acometer las inequidades en la fuerza de trabajo y apoyar los avances hacia la cobertura universal de salud y otros objetivos en la esfera de la salud.