(Jerusalén) – Durante 2025, las fuerzas israelíes intensificaron sus atrocidades, que incluyen crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad, actos de genocidio y limpieza étnica contra la población palestina, señaló hoy Human Rights Watch en su Informe Mundial 2026. Las fuerzas israelíes mataron, mutilaron, sometieron a hambruna y desplazaron forzosamente a palestinos y destruyeron sus viviendas e infraestructura civil a una escala que no tiene precedentes en la historia reciente de Israel y Palestina.
La campaña de Israel en Gaza provocó la muerte de más de 69.000 palestinos, entre ellos más de 19.000 niños y niñas, según datos del Ministerio de Salud de Gaza. El alto el fuego mediado por Estados Unidos en el mes de octubre llevó a la liberación de los rehenes israelíes que todavía estaban vivos en Gaza y de cientos de palestinos detenidos por Israel, en su mayoría sin juicio ni acusación formal. Sin embargo, persisten abusos graves por parte de las autoridades israelíes, como los crímenes de lesa humanidad de apartheid y de persecución contra palestinos.
“El orden internacional basado en normas que surgió de las cenizas de la Segunda Guerra Mundial está bajo asedio ante la matanza y destrucción en Gaza”, manifestó Adam Coogle, director adjunto para el Oriente Medio de Human Rights Watch. “El alto el fuego no ha detenido los crímenes de Israel, ni debe impedir que otros países adopten medidas urgentes para abordar los abusos constantes y asegurar justicia”.
En la 36.ª edición, el informe mundial de 529 páginas de Human Rights Watch analiza las prácticas de derechos humanos en más de 100 países. En su ensayo introductorio, el director ejecutivo Philippe Bolopion señala que revertir la marea de autoritarismo que envuelve al mundo es el desafío de una generación. Ante la amenaza sin precedentes que supone para el sistema de derechos humanos la administración Trump y otras potencias globales, Bolopion insta a las democracias que respetan los derechos y a la sociedad civil a construir una alianza estratégica para defender las libertades fundamentales.
- Las autoridades israelíes utilizaron al hambre como arma de guerra en Gaza, al imponer un bloqueo total por más de 11 semanas, aplicar restricciones férreas a la entrega de ayuda humanitaria en otras ocasiones y privar a la población del suministro de electricidad y de agua adecuada. En agosto, una alianza integrada por los principales expertos mundiales en inseguridad alimentaria declaró una hambruna en la ciudad de Gaza y alrededores.
- En mayo, las fuerzas israelíes reanudaron un ataque que demolió gran parte de la infraestructura civil que quedaba en Gaza. Abatieron a cientos de palestinos que buscaban ayuda alimentaria, la mayoría en lugares donde opera el sistema militarizado de distribución de ayuda respaldado por Estados Unidos, que son administrados por contratistas privados bajo el auspicio de Gaza Humanitarian Foundation, o cerca de estos emplazamientos.
- En enero, las fuerzas israelíes iniciaron operaciones en el norte de Cisjordania que desocuparon tres campamentos de refugiados, lo que desplazó por la fuerza a unas 32.000 personas en actos que constituyeron crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y limpieza étnica. Salvo unas pocas excepciones, las autoridades impidieron que quienes vivían allí regresaran, en lo que representó el mayor desplazamiento en Cisjordania desde 1967.
- En 2025, la violencia relacionada con colonos israelíes, perpetrada con impunidad, llegó a niveles mayores a los alcanzados en más de 18 años, y al mes de septiembre se registraban más de 2.660 incidentes de víctimas o daños materiales.
- La Autoridad Palestina acrecentó la represión contra el disenso en Cisjordania.
- Tras el cese al fuego, el brazo armado de Hamás perpetró presuntas ejecuciones sumarias de personas a las que acusó de trabajar con el ejército israelí.
Todos los gobiernos deben actuar para prevenir nuevas atrocidades y para ello deben suspender la asistencia militar y las transferencias de armas a Israel, imponer sanciones dirigidas específicamente a las autoridades israelíes que estén implicadas de manera creíble en violaciones graves constantes, suspender los acuerdos preferenciales de comercio con Israel, prohibir el comercio con asentamientos ilegales y colaborar para que se cumplan todas las órdenes de la Corte Penal Internacional.